Atención a tus clientes
Contesta a tus clientes cuando escriben, en su grupo o en privado.
Prepara o envía la respuesta, aprendiendo de lo que le enseñas.
Este mes de octubre de 2026 estamos trabajando activamente en la contabilidad de5.197sociedades en España
Herramienta con IA
Conecta tu propia línea de WhatsApp, con tu número, y tienes todas las conversaciones con tus clientes en un solo sitio. La IA lee cada mensaje y prepara la respuesta: en modo propuesta tú la revisas y la envías; en modo autónomo contesta sola. Lo empiezas a usar hoy mismo: creas la cuenta, escaneas el QR y la IA ya prepara respuestas desde el primer mensaje.
39 € al mes la primera línea y 19 € cada línea más, sin límite de clientes
Sin coste y solo con tu correo: entras al momento y lo ves todo por dentro.

Grupos y chats de tus clientes juntos, aunque los atiendan varias personas.
Empieza en modo propuesta: la IA prepara la respuesta y tú decides. Tras 30 conversaciones en las que apruebas o corriges sus respuestas, ya ha aprendido cómo atiendes y la puedes pasar a modo autónomo y contesta sola; lo que lleve cifras, plazos o importes sigue esperando tu visto bueno.
Le explicas cómo trabajas como a alguien nuevo del equipo, incluso dictándolo.
Cuánto se tarda en contestar, qué se queda sin respuesta y qué clientes están molestos.
Un solo precio por línea, no por función ni por persona. Sin permanencia, sin coste de alta y sin límite de clientes. Prueba sin coste de 30 días para empresas y autónomos. Precios sin IVA. El Agente de ventas va aparte, en su propia línea.
Tu primera línea: atención con IA en modo propuesta o autónomo y auditoría de los grupos. Cada función administrativa que añadimos (pedir documentación, datos de nóminas, vencimientos, recordatorios de pago…) entra en el plan sin pagar más.
Cada número más, con todo lo mismo.
Respuestas más naturales y hasta 100 instrucciones propias.
Razona antes de contestar los casos complicados. Hasta 300 instrucciones propias.
Una persona de nuestro equipo contesta en horario laboral.
Las mismas que ves en tu portal. Hoy ya atiende a tus clientes y revisa tus grupos; las demás se encienden en tu portal según salen, dentro del mismo plan.
Contesta a tus clientes cuando escriben, en su grupo o en privado.
Prepara o envía la respuesta, aprendiendo de lo que le enseñas.
Lee sin escribir nada los grupos donde está la línea y ves cómo atiende tu equipo: quién contesta, cuánto tarda y cómo.
Señala respuestas bruscas, preguntas sin contestar, quejas y clientes molestos, con la frase exacta.
Pide a cada cliente lo que le falta del mes (extractos, facturas…) y lo recibes en tu portal.
Reconoce cada foto o PDF que mandan y da por recibido lo que se pidió.
Pregunta antes del cierre por altas, bajas, horas extra e incapacidades y recoge las respuestas.
Ordena lo que contestan en gestiones por trabajador.
Avisa a cada cliente, en su grupo, unos días antes de cada impuesto que presenta (303, 111, 130…).
Contesta en palabras sencillas las dudas sobre cada impuesto.
Tus clientes te mandan por el grupo sus facturas y tickets (o los dejan en su carpeta o su correo); se leen solos, se comprueba que estén bien y, si algo falla, se lo decimos en el mismo grupo.
Lee cada factura o ticket y comprueba que es de esa empresa, que las cuentas cuadran, que el IVA existe, que no está repetida y de qué trimestre es.
Recuerda a tus clientes las facturas que tienen pendientes de pagarte.
Entiende respuestas como «la pago el viernes» y aplaza el recordatorio.
Escribes un mensaje una vez y la línea lo manda a los grupos de tus clientes, de uno en uno. Luego ves quién contestó.
Redacta el mensaje y resume lo que contestan.
Ordena cada consulta por departamento (fiscal, laboral, contable…) y ves cuánto tarda cada uno en contestar.
Lee lo que escribe el cliente, dice de qué departamento es, lo resume y marca lo urgente.
Cuando un cliente pide un trámite (dar de alta a un trabajador, una baja médica…), le pide los datos y documentos de uno en uno y te lo deja listo.
Reconoce qué trámite pide; las preguntas están escritas de antemano.
Tus clientes eligen un hueco en tu calendario y la reunión queda creada.
Entiende «mejor el jueves por la tarde» y busca un hueco a medida.
¿Quieres atender a quien pregunta por tus servicios? Va aparte, en su propia línea.
Agente de ventasCon tu número: escaneas un código QR con tu móvil, como en WhatsApp Web.
Escribe o dicta cómo atiendes a tus clientes.
Empieza en modo propuesta: tú apruebas y la IA aprende. Después de 30 conversaciones, la puedes pasar a modo autónomo. La prueba empieza al conectar.
La línea se desconecta sola y lo que le enseñaste queda guardado: si sigues, reconectas en un minuto. No te cobramos nada sin que lo aceptes.
Tú tienes el control
En el Asistente IA para WhatsApp eliges, línea a línea, cómo contesta. Y lo cambias cuando quieras desde los ajustes de tu portal.
La IA no interviene. Tienes todas las conversaciones en una bandeja y las atiende tu equipo.
Prepara cada respuesta y nada sale sin que alguien pulse «Enviar». Así empieza siempre.
Después de 30 conversaciones en modo propuesta, cuando ya ha aprendido cómo atiendes. Lo que lleve fechas, plazos o importes se queda esperando tu visto bueno.
Cada mensaje queda guardado, y lo que contestó la IA va marcado como respuesta automática
Vuelves a modo propuesta o a contestar tú en cualquier momento
Con IA local: las conversaciones no salen de nuestros servidores, salvo que elijas la IA avanzada
En las demás herramientas, igual: las revisiones señalan y no tocan tu contabilidad, y lo que corriges a mano en el Agente IA Documental no lo vuelve a cambiar.
Crea tu cuenta en un minuto, solo con tu correo, y míralo todo por dentro.